- Ximénez - Foglio 8 - Pablo Neruda - Popol Vuh - Insetti

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- Ximénez - Foglio 8

dall'opera orignale di Ximénez.

traduzione di Antonio Giannotti

dall'opera di Scherzer

dall'opera di Brasseur

dall'opera di Recinos

[díen-]tes a vvcub caquíx, y solo maís blanco fue lo q’ le pusieron en lugar dedientes; y estaban relumbrando los maíses en su voca, y luego se le cayo la cara, y nunca mas parecío Sor y acabaron de sacar le todos sus dientes, y le quedo la voca moreteada y qo lecuraron los ojos a vvcubcaquíx ledesollaron las níñas delos ojos, y le quítaron toda laplata, y no lo síntío, y sacada quedomírando pero ya no era grande ní se ensoberbezía. y esto fue hecho por consejo de hunahpu, y de xbalanque, y se murío vvcubcaquíx, y enton ces tomo subrazo hunahpu. ytambíen murío chimalmat, la mugger de vvcubcaquíx y así seperdío su riqueza de vvcubcaquíx. y el medico tomo todas las píedras prezíosas q’ le ensoberbezíeronY aquí en la tierra. y el Viejo y la vieja q’lo hízíeron eran díoses y qo tomaron su brazo lo pusieron en su lugar y se revnío, y q’do bueno. y solo por la muerte de vvcubcaquíx quisieron hazerlo así, porq’ les parecío mal su soberbía; y despues se fueron otravez los dos muchachos. y esto fue hecho así por mandado deel corazon de el zíelo.

y aquívan las obras de zípacna, el primer hijo de vvcubcaquíx. yo soy el hazedor de los montes dize zípacna. y este zípacna se estaba bañando en vn río qo pasaron los cuatrocientos muchachos q’llevaban arrastran do vn palo para pílar de su casa, cuatrozientos de montín, y cortaron, un gran palo pa
fine Folio 8 recto

denti a Vucub-caquix, e solo mais bianco fu quello che gli misero al posto dei denti; e stavano risplendendo i pezzi di mais nella sua bocca, e dopo gli fu caduto il viso, e mai più sembrò Signore e appena termonarono di tirar fuori tutti i suoi denti, e gli rimase la bocca rovinata e quando curarono gli occhi a Vucub-caquix, gli estrassero le pupille degli occhi, e gli tolsero tutto l'argento, e non lo sentì, e portato via rimase guardando ma non era oramai grande né si insuperbiva. E questo fu fatto per consiglio di Hun-ahpu e di Xbalanque, e morì Vucub-caquix, ed allora prese il suo braccio Hun-ahpu. E morì anche Chimalmat, la moglie di Vucub-caquix, e così si perse la sua ricchezza di Vucub-caquix. Ed il medico prese tutte le pietre preziose di cui egli si insuperbì qui nella terra. Ed il vecchio e la vecchia che lo fecero, erano dei e quando presero il suo braccio lo misero nel suo posto e si riunì, e rimase buono. E solo per la morte di Vucub-caquix vollero farlo così, perché a loro sembrò male la sua superbia; e dopo andarono via un'altra volta i due ragazzi. E questo fu fatto così, per mandato del cuore del cielo.

E qui vanno le opere di Zípcana il primo figlio di Vucub-caquix. Io sono l'artefice dei monti dice Zípcana. E questo Zípcana si stava lavando in un fiume quando passarono i quattrocento ragazzi che portavano trascinando un palo per pilastro della sua casa, quattrocento in gruppo, e tagliarono, un gran palo per

dientes á Vucub- caquix, y solo maiz blanco fué lo que le pusieron en lugar de dientes, y estaban relumbrando los maizes en su boca, y luego se le cayó la cara, y nunca mas pareció Señor, y acabaron de sacarle todos sus dientes y le quedó la boca moreteada. Y cuando le curaron los ojos á Vucub-caquix, le desollaron las niñas de los ojos, y le quitaron toda la plata, y no lo sintió; y sacada quedó mirando, pero ya no era grande ni se ensoberbecía, y esto fué hecho por consejo de Hun-ahpu y de Xbalanque, y se murió Vucub- caquix, y entonces tomó su brazo Hun-ahpu, y tambien murió Chimalmat, la muger de Vucub-caquix, y así se perdió su riqueza de Vucub-caquix. Y el médico tomó todas las piedras preciosas que le ensoberbecieron aquí en la tierra, y el viejo y la vieja, que lo hicieron, eran dioses, y cuando tomaron su brazo, lo pusieron en su lugar, y se reunió y quedó bueno, y solo por la muerte de Vucub-caquix quisieron hacerlo asi, porque les pareció mal su soberbia; y despues se fueron otra vez los dos muchachos, y esto fué hecho así, por mandado del corazon del cielo.
Y aquí van las obras de Sipacua el primer hijo de Vucub-caquix. Yo soy el hacedor de los montes, dice Sipacua; y este Sipacua se estaba bañando en un rio que pasaron los cuatrocientos muchachos que llevaban arrastrando un palo para pilar de su casa cuatrocientos de monton, y cortaron un gran palo para

dents de Vukub-Cakix; maison ne lui mit que des grains de maïs blanc en échange, et (l'on vit) aussitôt briller ces grains de maïs dans sa bouche.
Sa splendeur aussitôt tomba, et il cessa de paraître roi. On acheva de lui enlever ses dénts de pierres précieuses, qui brillaient dans sa bouche. Tandis qu'on opérait les yeux de Vukub-Cakix, on écorcha le globe de ses yeux, en achevant de lui ôter ses richesses.
Mais il n'était plus en état de le sentir : il voyait bien encore, mais ce qui faisait son orgueil avait fini par lui être enlevé (entièrement), par le conseil de Hunahpu et deXbalanqué.
Alors mourut Vukub-Cakix, tandis que Hunahpu reprenait son bras, et (ensuite) mourut également Chimal- mat, l'épouse de Vukub-Cakix.
Telle fut la destruction des richesses de Vukub-Cakix ; or ce fut le médecin qui lui prit les émeraudes et les pierres précieuses dont il s'enorgueillissait ici sur la terre.
La vieille et le vieillard qui firent (ces choses) étaient des êtres merveilleux. Or, ayant repris les bras (des deux jeunes gens) ils les replacèrent, et les ayant rattachés, In tout demeura bon.
Uniquement pour (amener) la mort de Vukub-Cakix, ils voulurent agir ainsi ; car il leur paraissait mauvais qu'il s'enorgueillit. Après cela, les deux jeunes gens se mirent en chemin, ayant exécuté (de cette manière) la parole du Cœur du ciel.


CHAPITRE SEPTIÈME


Voici ensuite les faits de Zipacna, le premier engendré de Vukub-Cakix : Je suis le créateur des montagnes, disait Zipacna.
Or, voici que Zipacna se baignait au bord de la rivière, quand vinrent à passer quatre cents jeunes gens, traînant un arbre pour pilier de leur maison ; quatre cents ensemble cheminant, après avoir coupé un grand arbre pour

denti a Vucub-Caquix; ed al loro posto gli misero solamente dei chicchi di mais bianco, e questi chicchi di mais gli rilucevano in bocca. Subito le sue fattezze decaddero e non pareva più un Signore. Poi finirono di cavargli i denti che gli rilucevano in bocca come perle. Ed alla fine curarono gli occhi a Vucub-Caquix facendogli schizzar via le pupille e finirono di togliergli tutte le sue ricchezze.
Ma ormai egli non sentiva più nulla. Rimase soltanto a guardare mentre per consiglio di Hunahpú e di Ixbalanqué finivano di spogliarlo delle cose di cui si pavoneggiava.
Così morì Vucub-Caquiz. Quindi Hunahpú ricuperò il suo braccio. E morì anche Chimalmat, la moglie di Vucub-Caquix.
Così andarono perdute le ricchezze di Vucub-Caquix. Il medico si impadronì di tutti gli smeraldi e di tutte de pietre preziose che erano state il suo orgoglio qui sulla terra.
La vecchia ed il vecchio che fecero queste cose erano esseri meravigliosi. E, ricuperato il braccio, lo rimisero a posto ed esso andò bene di nuovo.
Soltanto per ottenere la morte di Vucub-Caquix vollero agire a questo modo, poiché parve loro assai mal fatto che egli si insuperbisse.
E subito i due ragazzi se ne andarono via, avendo così eseguito l'ordine del Cuore del Cielo.


CAPITOLO SETTIMO


Ecco ora la storia di Zipcaná, il primo figlio di Vucub-Caquix.
- Io sono il creatore delle montagne, - diceva Zipcaná.
Questo Zipcaná stava facendo il bagno sulla sponda di un fiume quando passarono quattrocento ragazzi (61), che trascinavano un albero per farne un sostegno per la loro casa. I quattrocento camminavano dopo aver tagliato un  grande albero perché

madre de su casa de paxa, y qo vío esto zipacna fue donde estaba los cuatrozíentos muchachos, y les pregunto. q’ es lo q’hazeís muchachos? este palo respondieron q’no lo podemos levantar, levantadlo díxo zípacna, lo llevare yo, adonde ha de ír? de q’ sírve, opara q’lo aueís cortado? pa. madre de nuestra casa respondíeron ellos. estabien dixo zípacna, y tírando de el, y lo cargo, y lo lleuo hasta lapuerta de la casa de los cuatrozientos muchachos. y entonzes ellos le díxeron quedate consotros tíenes Me. o Pe. no tengo, respondío zípacna. mañana díxeron los quatrozíentos muchachos bolberemos atraer otropalo para pilar de nuestra casa. enorabuena dígo zípacna. y entraron ellos enconsejo, los cuatroçíen tos muchachos, y dixeron, q’haremos con estemuchacho, matemoslo, porq no es bueno esto q’haze, el solo leuanto el palo. Lo que haremos sera: haremos vn gran hoyo y allí lo arrojaremos abajos en el hoyo ledíremos anda asacar tierra de aquel hoyo, y qo el este ínclínado en el hoyo le echaremos vnpalo grande, y allí moríra en el hoyo. y luego hízíeron vn gran hoyo, muy hondo, entonzes llamaron azípacna, y le dígeron: nosotros somos tus querídos, andad y cabad otropo en el hoyo porq’ no al canzamos. esta bíen dixo el, y baxo al hoyo, caba bíen le dígeron, hasta q’lo hagas muy profundo, estabien dixo el. y entonzes empezo acabar, pero el hoyo q’hizo fue para líbrarse, porq’supo. q’ lo querían matar, ycabo vn hoyo de lado, vn brazo hízo de hoyo, en donde se libro; ya esta cabado, ya ahondado ledíxeron los muchachos? aun estoy cabando, yo osauísare, y llamare qo ya este cabado, el
fine Folio 8 verso

trave maestra della sua casa di paglia, e quando vide questo Zípcana fu dove stavano i quattrocento ragazzi, e domandò loro. Che cosa è quello che fate ragazzi? Questo palo risposero che non possiamo alzare, alzatelo disse Zípcana, lo porterò io, dove deve andare? A che serve, o per che motivo l'avete tagliato? Per trave maestra della nostra casa risposero essi. Sta bene disse Zípcana, e tirandolo, e lo caricò, e lo portò fino alla porta della casa dei quattrocento ragazzi. Ed allora essi gli dissero rimani con noi hai madre o padre. Non ho, rispose Zípcana. Domani, dissero i quattrocento ragazzi torneremo a portare un altro palo per pilastro della nostra casa. In ora buona disse Zípcana. Ed entrarono essi in consiglio, i quattrocento ragazzi, e dissero, che cosa faremo con questo ragazzo, ammazziamolo perché non è buono quello che fa, egli solo alzò il palo. Quello che faremo sarà: faremo un gran buco e lì lo lanceremo sotto nel buco gli diremo vai a tirare fuori terra da quel buco, e quando egli è chinato nel buco, gli getteremo un palo grande, e lì morirà nel buco. E dopo fecero un gran buco, molto profondo, allora chiamarono Zípcana, e gli dissero: noi siamo tuoi amici, vai e scava un altro poco nel buco perché non riusciamo. Sta bene egli disse, e scese al buco, scava bene gli dissero, fino a che lo faccia molto profondo, sta bene egli disse. Ed allora incominciò a scavare; ma il buco che fece fu per liberarsi, perché seppe. Che lo volevano ammazzare, e scavò un buco di lato, un braccio fece di buco, dove si liberò, già è scavato, già profondo gli dissero i ragazzi? Ancora sto scavando, io vi avviserò, e chiamerò, quando già sia scavato il

madre de su casa de paja, y cuando vió esto Sipacua, fué donde estaban los cuatrocientos muchachos, y les preguntó: ¿y qué es lo que haceis, muchachos? Este palo, respondieron, que no lo podemos levantar. ¡Levantadlo! Dijo Sipacua: lo llevaré yo. ¿ Y adonde ha de ir, de qué sirve, ó para qué lo habeis cortado? Para madre de nuestra casa, respondieron ellos. Está bien, dijo Sipacua, y tirando de él, lo cargó, y lo llevó hasta la puerta de la casa de los cuatrocientos muchachos. Y entonces ellos le dijeron: quédate con nosotros; ¿tienes madre ó padre? No tengo, respondió Sipacua. Mañana, dijeron los cuatrocientos muchachos, volveremos á traer otro palo para pilar de nuestra casa. En hora buena, dijo Sipacua. Y entraron ellos en consejo, los cuatrocientos muchachos, y dijeron: ¿qué haremos con este muchacho, matémoslo porque no es bueno esto que hace, él solo levantó el palo: lo qué haremos será: haremos un gran hoyo y allí lo arrojaremos abajo en el hoyo, le diremos: anda á sacar tierra de aquel hoyo, y cuando él está inclinado en el hoyo, le echaremos un palo grande, y allí morirá en el hoyo. Y luego hicieron un gran hoyo muy hondo; entonces llamaron á Sipacua, y le dijeron: nosotros somos tus queridos, andad y cabad otro poco en el hoyo, porque no alcanzamos. Está bien, dijo él, y bajó al hoyo. Cava bien, le dijeron, hasta que lo hagas muy profundo. Está bien, dijo él, y entonces empezó á cavar; pero el hoyo que hizo, fué para librarse, porque supo que lo querían matar, y cavó un hoyo de lado, un brazo hizo de hoyo en donde se libró. ¿Ya está cavado, ya ahondado? le dijeron los muchachos. Aun estoy cavando, yo os avisaré y llamaré, cuando ya esté cavado el

(servir de) poutre mère à leur maison.
Alors Zipacna s'en allant arriva où étaient les quatre cents jeunes gens (et leur dit) : Que faites-vous, ô enfants? - Seulement cet arbre que nous ne pouvons soulever pour le charger sur nos épaules. - Je le porterai (répondit-il). Où (faut-il) qu'il aille? Quel service désirez- vous?
Seulement la poutre principale de notre maison (que nous vous prions de porter). -C'est fort bien, répondit- il. Alors il l'enleva avec force, le chargea sur ses épaules et le porta à l'entrée de la maison des quatre cents jeunes gens.
Eh bien, donc, reste avec nous, jeune homme. As-tu mère et père? - Je ne les ai plus, répondit-il. - Or ca, (reprirent-ils), nous vous reprendrons encore une fois demain pour signaler un autre arbre pour pilier de notre maison.- C'est bien, dit de nouveau (Zipacna).
Ensuite les quatre cents jeunes gens tinrent conseil : Voilà ce jeune homme (dirent-ils), comment ferons-nous pour que nous puissions le tuer ; car il n'est pas bon qu'il fasse ces choses, ayant à lui seul soulevé cet arbre.
Creusons une grande fosse et nous le jetterons en le faisant tomber dans la fosse : Va prendre et lirer de la terre du trou, lui dirons-nous ; et une fois incliné et descendu dans la fosse, nous y lancerons un grand arbre et il mourra promptement là dans la fosse.
Ainsi parlèrent les quatre cents jeunes gens, et ils creusèrent une fosse bien profonde (70) ; ensuite ils appelèrent Zipacna : Nous te chérissons (véritablement) ; va donc et creuse davantage la terre, que nous n'en pouvons plus, lui fut-il dit.
C'est fort bien, répondit-il. Ensuite il descendit dans la fosse : et l'appelant tandis qu'il creusait la terre : Es-tu descendu déjà bien profondément (71)? lui dit-on. - Oui, répondit-il (72), pendant qu'il commençait à creuser la fosse ; mais la fosse qu'il creusait (était) pour se sauver.
Il savait qu'on voulait le tuer tandis qu'il creuserait cette fosse, et de côte il creusa une seconde fosse pour se sauver.
Est-ce bientôt fini? lui fut-il dit d'en haut par les quatre cents jeunes gens.-Je suis encore occupé à creuser, mais je vous appellerai d'en bas, quand ce sera fini de creuser,

servisse da trave maestra della loro casa.
Arrivò allora Zipcaná e, dirigendosi verso il luogo in cui erano i quattrocento ragazzi, disse loro:
- Che cosa state facendo, ragazzi?
- È solo questo tronco, - risposero, - che non possiamo sollevare e portare sulle spalle.
- Lo porterò io. Dove va? Che cosa ve ne fate?
- La trave maestra della nostra casa.
- Bene, - rispose, e sollevatelo se lo mise sulle spalle e lo portò verso l'entrata della casa dei quattrocento ragazzi.
- Ora resta con noi, ragazzo, - gli dissero. - Hai madre o padre?
- Non li ho, — rispose.
- Allora domani ti utilizzeremo per preparare un altro tronco di sostegno per la nostra casa.
- Bene, — rispose.
I quattrocento ragazzi discorsero poi tra loro e dissero:
- Come faremo per ammazzare questo ragazzo? Perché non sta bene ciò che ha fatto sollevando da solo il tronco. Facciamo una grande buca e spingiamolo in modo da farcelo cadere dentro. « Scendi ad estrarre e portarci terra dalla buca », gli diremo, e quando si sarà chinato per scendere nello scavo gli lasceremo cadere addosso il tronco e laggiù nella buca morirà.
Così dissero i quattrocento ragazzi e quindi aprirono una buca grande, profondissima. Poi chiamarono Zipcaná.
- Noi ti vogliamo molto bene. Su, vieni a scavare la terra perché noi non ce la facciamo più, - gli dissero.
- Bene, - rispose. Subito discese nella buca. E chiamandolo mentre stava scavando la terra, essi gli dissero: - Sei sceso già molto in fondo?
- Sì, — rispose mentre incominciava ad approfondire la buca, ma la buca che stava facendo era per sfuggire il pericolo. Egli sapeva che lo volevano ammazzare; perciò, scavando la buca, fece, da una parte, un secondo scavo per mettersi in salvo.
- Fin dove vai? — gridarono verso il fondo i quattrocento ragazzi.
- Sto ancora scavando; io vi chiamerò lassù quando sarà finito lo scavo,

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