- Ximénez - Foglio 7 - Pablo Neruda - Popol Vuh - Insetti

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- Ximénez - Foglio 7

dall'opera orignale di Ximénez.

traduzione di Antonio Giannotti

dall'opera di Scherzer

dall'opera di Brasseur

dall'opera di Recinos

learranco el brazo de la punta deel hombro y entonzes hun ahpu solto a vvcubcaquíx y así quedaron bien los dos muchachos, por q’noquedaron venzidos por vvcub caquíx y fuese a su casa llevando el brazo de hun ahpu, eíba teníendose las quixadas. q’te a sucedido a vsted? dixo chimalmat asu marído vvcubcaquíx. q’hadeser q’dos demonios me tiraron conzerbatana, y me desquízíaron las quíxadas, todos los díen tes se me menean, y meduelen mucho; pero aquí traigo vnbrazo de vno de ellos colgaldo al humo sobre el fuego pa.q’ vengan por el los dos demoníos. dixo el vvcubcaquix. y entonzes colgo el brazo dehun ahpu. y entonzes hun ahpu, y xbalanque consultaron q’deuían hazer, y auíendolo consultado lo fueron a dezir a vn Viejo q’ya estaba con la cabeza blanca
y auna víeja, q’deuerdad ya era muy vieja, y tanta era la vegez de ambos q’ ya andaban corcobados. el Viejo se llamaba: zaquínímac, y la víeja sellamaba zaquíníma zíz. vn grande pízote blanco. y les dixeron los dos muchachos al Viejo y ala víeja acompañadnos pa. ír a traer nuestro brazo acasa de de vvcub caquíx nosotros yremos de tras de de vosotros como q’somos vuestros níetos q’sehan muerto nuestro Pe. y Me. y así en preguntándoos de zíd q’ andamos tras de vosotros; y q’pasaís de sacar el gusano q’secome las muelas, y los díentes, y así como a muchachos nos vera vvcub caquíx, y nosotros te aconsejaremos esto dixeron los dos muchachos. estabíen
fine Folio 7 recto


strappò il braccio dalla punta della spalla ed allora Hun-ahpu lasciò libero a Vucub-caquix, e così stettero bene i due ragazzi, perché non rimasero vinti da Vucub-caquix e tornò alla sua casa portando il braccio di Hun-ahpu, é continuava a tenersi le mascelle. Che cosa è successo a Voi ? disse Chimalmat a suo marito Vucub-caquix. Che deve essere che due demoni mi tirarono con cerbottana, e mi scardinarono le mascelle, tutti i denti mi si sono mossi, e mi fanno male molto; ma qui porto un braccio di uno di essi  appeso al fumo sul fuoco affinché vengono per lui i due demoni. Disse il Vucub-caquix. Ed allora appese il braccio di Hun-ahpu, ed allora Hun-ahpu. E allora Hun-ahpu, e Xbalanque si consultarono che cosa dovevano fare, e avendo consultato lo furono a dire a un Vecchio che già stava con la testa bianca ed a una vecchia, che in realtà già era molto vecchia, e tanta era la vecchiaia di ambedue che già andavano gobbi. Il vecchio si chiamava: Zaquínímac, e la vecchia si chiamava Zaquíníma-zíz. Un grande pisote bianco.
E dissero i due ragazzi al vecchio e alla vecchia accompagnateci per andare a portare
[prendere] il nostro braccio a casa di Vucub-caquix noi andremo dietro voi come che siamo i vostri nipoti che sono morti nostro padre e madre e così in domandandovi dite che camminiamo dietro a voi; e che passate a tirare fuori il verme che si mangia i molari, ed i denti, e così come ragazzi ci vedrà Vucub-caquix, e noi vi consiglieremo questo dissero i due ragazzi. Sta bene,

el brazo de la punta del hombro, y entonces Hun-ahpu soltó á Vucub caquix, y así quedaron bien los dos muchachos, porque no quedaron vencidos por Vucub-caquix y fuése á su casa llevando el brazo de Hun-ahpu, é iba teniéndose las quijadas. ¿Qué le ha sucedido á Vsted? dijo Chimalmat á su marido Vucub-caquix. ¿Q,ué ha de ser? que dos demonios me tiraron con cerbatana, y me desquiciaron las quijadas, todos los dientes se me menean, y me duelen mucho; pero aquí traigo un brazo de uno de ellos, colgadlo al humo sobre el fuego, para que vengan por  él los dos demonios, dijo el Vucub-caquix. Y entonces colgó el brazo de Hun-ahpu, y entonces Hun-ahpu y Xbalanque consultaron qué debian hacer, y habiéndolo consultado, lo fueron á decir á un viejo que ya estaba con la cabeza blanca y á una vieja que de verdad era muy vieja, y tanta era la vejez de ambos, que ya andaban corcobados: el viejo se llamaba Saquinimac, y la vieja se llamaba Saquinima-tzitz (un grande pizote blanco). Y les dijeron los dos muchachos al viejo yála vieja: acompañadnos para ir á traer nuestro brazo á casa de Vucub-caquix; nosotros iremos detras de vosotros, como que somos vuestros nietos, que se han muerto padre y madre, y así en preguntándoos, decid que andamos tras de vosotros, y que pasais sacar el guzano que se come las muelas y los dientes, y así como á muchachos nos verá Vucub-caquix, y nosotros te aconsejaremos; esto dijeron los dos muchachos. Está bien,

Mais alors Hunhun-Ahpu laissa aller Vukub-Cakix : c'est bien ainsi qu'ils firent, sans pouvoir être vaincus les premiers par Vukub-Cakix.
Ainsi portant le bras de Hunhun-Ahpu,.Vukub-Cakix gagna sa maison, où il arriva soutenant sa mâchoire.
Qu'est-il donc arrivé à Votre Seigneurie (61), demanda alors la Chimalmat, l'épouse de Vukub-Cakix ? - Que serait-ce (autre chose) que ces deux méchants qui m'ont tiré de leur sarbacane et démonté la mâchoire :
C'est de quoi sont ébranlés ma denture et mes dents, qui me font beaucoup souffrir; (son bras que j'ai arraché] d'abord, je viens de l'apporter sur le feu, pour qu'il demeure suspeudu au-dessus du brasier jusqu'à ce qu'ils le viennent en vérité reprendre ces démons; dit Vukub-Cakix, tandis qu'il suspendait le bras de Hunhun-Ahpu.
Ayant tenu conseil Hunhun-Ahpu et Xbalanqué, ils en parlèrent avec un vieillard, et véritablement la chevelure de ce vieillard était toute blanche, ainsi qu'à une vieille femme, et cette vieille était vraiment toute courbée et pliée en deux par la vieillesse.
Le Grand-Sanglier-Blanc était le nom du vieillard; le Grand-Blanc Piqueur d'Epines était le nom de la vieille. Or, les jeunes gens leur dirent à la vieille et au vieillard (62) :
Veuillez nous accompagner pour aller (63) prendre notre bras de chez Vukub-Cakix. Nous irons derrière vous (et vous direz) : Ce sont nos petits-fils (64) que nous accompagnons ; leur mère et leur père sont morts. Ainsi ils nous suivent partout où il nous convient de leur permettre ; car uous faisons (le métier) de tirer les vers des dents, direz-vous.
Ainsi Vukub-Cakix nous regardera comme des enfants et nous serons là pour vous donner nos conseils, dirent les deux.jeunes hommes. - C'est fort bien!

Cosi Vucub-Caquix strappò [il braccio] a Hun-Hunahpú. Fecero certo bene i due ragazzi a non lasciarsi vincere subito da Vucub-Caquix.
Portando il braccio di Hun-Hunahpú, Vucub-Caquix se ne andò a casa sua, dove giunse sostenendosi la mascella.
- Che cosa vi è successo, Signore? - disse Chimalmat, la moglie di Vucub-Caquix.
- Che cosa vuoi che sia se non quei due demoni che mi hanno colpito con una cerbottana e mi hanno sgangherato la mascella? Perciò mi ballano i denti e mi fanno molto male. Ma io ho portato [il suo braccio] per metterlo sopra il fuoco. Resterà attaccato là e appeso sul fuoco, perché verranno certamente a cercarlo, quei demoni -. Così parlò Vucub-Caquix mentre appendeva il braccio di Hun-Hunahpú.
Dopo aver meditato, Hun-Hunahpú ed Ixbalanqué andarono a parlare con un vecchio che aveva i capelli tutti bianchi e con una vecchia, veramente vecchissima ed umile, tutti e due già curvi come persone molto anziane. Il vecchio si chiamava Zaqui-Nim-Ac e la vecchia Zaqui-Nimá-Tziís (59). I ragazzi dissero alla vecchia ed al vecchio:
- Accompagnateci mentre andiamo a prendere il nostro braccio da Vucub-Caquix. Noi vi verremo dietro. « Questi che ci accompagnano sono nostri nipoti; la loro madre ed il loro padre sono già morti; perciò essi ci vengono dietro dappertutto, là dove ci fanno l'elemosina, poiché l'unica cosa che noi sappiamo fare è estrarre il verme dai denti » (60) -. Così direte loro.
- A questo modo, Vucub-Caquix ci vedrà come se fossimo ragazzi e noi saremo anche lì per consigliarvi, - dissero i due giovani.
- Va bene,

dixeron los viejos y entonzes se fueron ala esquina dela casa de vvcubcaquix, el qual estaba recostado en su trono, y entonzes pasaron los dos víejos, y los dos muchachos jugando detras de ellos, y pasaron por de baxo la casa de vvcubcaquix. y estaba gritando de el dolor de la muela y víendolos vvcubcaquíx alos dos víejos y alos muchachos les pregunto, de adonde venís abuelos? nosotros Sor. andamos buscando nuestro remedío dixeron como buscaís vuestro remedio? son hijos vuestros esos q’os acompañan? no Sor. son nuestrosníetos; sino q’ les tenemos lastíma
Sor de lo q’hallamos lesdamos vn pedazo de tortilla. dixeron los víejos. y en esto esta el Sor. muy malo de la muela, y q’a pura fuerza hablaba. yos os suplíco q’ me tengaís lastíma q’es lo q’hazeís? q’es lo q’curaís? dixo el Sor. Sor lo q’ curamos nosotros díxeron los víejos, es sacar elgusano de los díentes, y muelas y curamos los ojos, y tambíen curamos quebraduras de huesos. estabíen, y sí así es verdad curadme mis dientes, q’estoy sín sosíego y no duermo, y tambíen me duelen los ojos, porq’ esto tuvo príncipío de q’ dos demoníos me dieron vn bodocazo, y así no puedocomer; yasí tenedme míserícordía. porq’ se me menean todos los díentes todos. esta bíen Sor. gusano es el q’ lehaze daño sacare mos esos dientes, y le pondremos otros en su lugar. o quízas no sera bueno eso porq’ de esa suerte soy Sor. y con eso solo como con los díentes. y con mís ojos. y dixeron ellos pondremos otros en lugar de esos, pondremos gueso molído, pero este gueso molído era solo maíz blanco. estabíen díxo elSor. sacadlos ayudadlos. y entonzes lesacaron los díen-
fine Folio 7 verso

dissero i vecchi ed allora furono all'angolo della casa di Vucub-caquix, il quale era sdraiato nel suo trono, ed allora passarono i due vecchi, ed i due ragazzi giocando dietro di loro, e passarono sotto per la casa di Vucub-caquix. E stava gridando del dolore del dente, e vedendoli Vucub-caquix i due vecchi ed  i ragazzi domandò loro, di dove venite, nonni? Noi Signori continuiamo cercando il nostro rimedio dissero come cercate il vostro rimedio? sono i vostri figli quelli che vi accompagnano? No Signore sono i nostri nipoti; ma di loro abbiamo compassione Signore di quello che troviamo diamo loro un pezzo di tortilla. Dissero i vecchi. Ed in questo sta il Signore molto male del dente, e che a pura forza parlava. E io vi supplico che mi abbiate compassione che cosa è quello che fate, che cosa è quello che curate? disse il Signore. Signore quello che curiamo noi dissero i vecchi è tirare fuori il verme dai denti e molari e curiamo gli occhi, e anche curiamo fratture di ossa. Ebbene, e se così è verità curatemi i miei denti, che sono senza quiete e non dormo, ed anche mi fanno male gli occhi, perché questo ebbe principio da quando due demoni mi diedero un colpo di cerbottana, e così non posso mangiare; e così abbiatemi misericordia. Perché mi mossero tutti i denti tutti. Sta bene Signore verme è quello che gli fa male tireremo fuori quei denti, e gli metteremo altri nel suo posto. O forse non sarà bene quello perché di quel destino sono Signore e con quello solo come coi denti. E coi miei occhi. Ed essi dissero metteremo altri invece di quelli, metteremo osso macinato, ma questo osso macinato era solo mais bianco. Sta bene disse il Signore tirate fuori aiutateli. Ed allora gli tirarono fuori i

dijeron los viejos; y entonces fueron á la esquina de la casa de Vucub-caquix, el cual estaba recostado en su trono, y entonces pasaron los dos viejos, y los dos muchachos jugando detras de ellos, y pasaron por debajo la casa de Vucub-caquix, y estaba gritando del dolor de la muela, y viéndolos Vucub-caquix á los dos viejos y á los muchachos les preguntó: ¿de adonde venis, abuelos? Nosotros, Señor, andamos buscando nuestro remedio, dijeron. ¿Cómo buscais vuestro remedio, son hijos vuestros esos que os acompañan ? No, Señor, son nuestros nietos; sino que les tenemos lástima, Señor, de lo que hallamos les damos un pedazo de tortilla, dijeron los viejos. Y en esto está el Señor muy malo de la muela, y que á pura fuerza hablaba: y os suplico que me tengais lástima. ¿Qué es lo que haceis, qué es lo que curais? dijo el Señor. Señor, lo que curamos nosotros, dijeron los viejos, es sacar el guzano de los dientes y muelas, y curamos los ojos, y tambien curamos quebraduras de huesos. Está bien, y si así es verdad, curadme mis dientes, que estoy sin sosiego y no duermo, y tambien me duelen los ojos, porque esto tuvo principio de que dos demonios me dieron un bodocazo, y así no puedo comer; y así tenedme misericordia, porque se me menean todos los dientes todos. Está bien, Señor, guzano es el que le hace daño, sacaremos esos dientes y le pondremos otros en su lugar. ¿O quizas no será tmeno eso? porque de esa suerte soy Señor, y con eso solo como con los dientes y con mis ojos. Y dijeron ellos: pondremos otros en lugar de esos, pondremos hueso molido. Pero este hueso molido era solo maiz blanco. Está bien, dijo el Señor, sacadlos, ayudadlos. Y entonces le sacaron los

répondirent (les deux vieillards).
Ensuite ils se mirent en chemin (vers) l'extrémité où Vukub-Cakix était couché sur le devant de son trône; la vieille et le vieillard passèrent alors, les deux jeunes gens jouant derrière eux, et comme ils passaient au pied de la maison dû roi, (ils entendirent) les cris que poussait Vukub-Cakix à cause de ses dents (65).
Or, dès que Vukub-Cakix aperçut le vieillard et la vieille, ainsi que ceux qui les accompagnaient : D'où venez-vous, mes anciens? leur dit aussitôt le roi. -Nous allons cherchant de quoi nous soutenir, ò mon seigneur! répondirent-ils (66).
Quel est votre moyen de subsistance? Sont-ce vos enfants que vous accompagnez? - Point du tout, mon seigneur : ce sont nos petits-fils ; mais voyez-vous, nous avons pitié d'eux (67), nous partageons et leur donnons la moitié (de notre nourriture), répondirent la vieille et le vieillard.
Or, le roi était à bout, à cause de la souffrance de ses dents, et c'était avec effort qu'il parlait : Je vous en conjure, tout de suite ayez pitié de moi (dit-il). Que faites-vous, quelles choses guérissez-vous? ajouta le roi.
Nous tirons simplement les vers de la mâchoire; nous guérissons (les maux) du globe de l'œil et nous remettons les os, ò mon seigneur, répondirent-ils.
C'est fort bien. Guérissez donc bien vile, je vous en prie, mes dents qui me font vraiment souffrir chaque jour; car je n'ai ni repos ni sommeil à cause de cola et de mes (maux d') yeux ;
Deux démons me tirèrent un coup de sarbacane pour commencer; (ce qui fait que) je ne mange plus : ainsi donc ayez pitié de moi ; car tout remue (dans ma bouche), mes dents et ma mâchoire.
C'est fort bien, mon seigneur. C'est un ver qui vous fait souffrir; il suffit qu'on change (votre mâchoire) en òtant les (mauvaises) dents de Votre Altesse (68). -Sera- ce bien bon d'òter mes dents; car c'est ainsi seulement que je suis roi, et loule ma beauté (vient) de mes dents et du globe de mes yeux.
Nous en mettions aussitôt d'autres en échange, (c'est- à-dire que) des os purs et nets seront mis à leur place (69); or, ces os purs et nets n'étaient autre chose que des grains de maïs blanc.
Fort bien; tirez-les donc et me venez en aide, répondit-il. Alors on enleva les

- risposero i vecchi.
Allora si misero in cammino verso il luogo dove si trovava Vucub-Caquix, sdraiato sul suo trono. La vecchia ed il vecchio camminavano seguiti dai due ragazzi, che andavano loro dietro giocando. Così giunsero sotto la casa del Signore, il quale stava gridando per il male che gli facevano i denti.
Quando Vucub-Caquix vide il vecchio e la vecchia e coloro che li accompagnavano, domandò loro:
- Da dove venite, nonni?
- Andiamo in cerca di qualcosa di cui nutrirci, onorevole Signore, - risposero quelli.
- E qual è il vostro cibo? Non sono figli vostri questi che vi accompagnano?
- Oh, no, Signore! Sono nostri nipoti; ma ne abbiamo compassione e quello che vien dato a noi lo spartiamo con loro, Signore, - risposero la vecchia ed il vecchio.
Frattanto il Signore moriva dal mal di denti e poteva parlare soltanto con grande fatica.
- Io vi prego di tutto cuore di aver compassione di me. Che cosa potete fare? Che cosa sapete curare? -domandò loro il Signore. Ed i vecchi risposero:
- Oh, Signore, noi togliamo soltanto il verme dai denti, curiamo gli occhi e mettiamo a posto le ossa.
- Benissimo. Curatemi i denti, che mi fanno davvero soffrire e per colpa loro e dei miei occhi non trovo requie e non posso dormire. Tutto questo perché due demoni mi hanno tirato una pallottola e perciò non posso mangiare. Abbiate dunque pietà di me, premetemi i denti con le vostre mani.
- Benissimo, Signore. È un verme a farvi soffrire. Basterà cavare questi denti e mettervene altri al loro posto.
- Non voglio che mi caviate i denti, perché solo così sono Signore, e tutto il mio ornamento sono i miei denti ed i miei occhi.
- Noi ve ne metteremo altri al loro posto, fatti di osso macinato -. Ma l'osso macinato non era altro che chicchi di mais bianco.
- Va bene, cavateli, venite a soccorrermi, - replicò.
Allora cavarono i

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