- Ximénez - Foglio 31 - Pablo Neruda - Popol Vuh - Insetti

Vai ai contenuti

Menu principale:

- Ximénez - Foglio 31

dall'opera orignale di Ximénez.

traduzione di Antonio Giannotti

dall'opera di Scherzer

dall'opera di Brasseur

dall'opera di Recinos

y luegoalpunto resuçíto. grande mente se alegraron, y se alegraban los SSes. y esto haçían para alegrar a hun came, y vucub came, y así como sí baílasen sentían elgozo.

y luego les vino en deseo su desespera çíon alos SSes. de este subaíle deellos, de hun ahpu, y xbalanque y entonçes salío el mandato de huncame, y vucub came haçed también con nosotros eso despedazadnos, de vno en vno d espe daçadnos díxeron hun came, yvucub came al hun ahpu, y xbalanque. esta bien, alegraos no nos traxíste pa q’te alegraramos, a vosotros q’soys SSes. de vuestros vasallos les díxeron a los SSes. yelprímero fue despedazado elq’ era cabeza y Sor. deel ínfíerno llama do hun came. y muerto ya hun came. fue cogído vucub came, y no los re suçítaron, y (lo estaban) yluego se salíeron huyendo quando víeron muertos alos Señores se fueron corríendo a grandes broncos, y abíertos ambos ados, y solo se hízo encastígo. en vn ínstante murío el Sor. yno bolbío a resuçítar. y vn Sor. q’se auía salído entro ante los baíladores. no lo cogíeron pídío míserícordía quando se conoçío. y todos se fueron todos los vasallos a vna gran barranca, y todos se metíeron todos en vn gran hoyo, y allí estaban todos metídos quando víníeron ínfínítas hormigas, q’les fueron a punzar a la barranca, y así los fueron a echar y víníendo se entregaron todos como ya vençído su Sor. de el ínfíerno, ysolo por marauílla, ymílagro,
Folio 31 recto

e dopo rapidamente resuscitò. Grandemente si rallegrarono, e si rallegravano i Signori. E quello facevano per rallegrare Hun-carne, e Vucub-came, e così come se ballassero sentivano la gioia.
 

E dopo venne loro in desiderio la sua disperazione ai Signori di questo suo ballo di essi, di Hun-ahpu, e Xbalanque ed allora uscì il mandato da Hun-came, e Vucub-came fate anche con noi quel farci a pezzi, ad uno ad uno fateci a pezzi dissero Hun-came, e Vucub-came a Hun-ahpu, e Xbalanque. Sta bene, rallegratevi non ci portaste affinché ti rallegrassimo, a voi che siete Signori dei vostri vassalli gli dissero ai Signori ed il primo fu fatto a pezzi quello che era testa e Signore dell'inferno chiamato Hun-came. E morto già Hun-came fu preso Vucub-came, e non li resuscitarono, e dopo uscirono fuggendo quando videro morti i Signori se ne andarono correndo a grandi salti, ed aperti entrambi, e solo si fece in punizione. In un istante morì il Signore. E non tornò a resuscitare. Ed un Signore che era uscito entrò davanti ai ballerini. Non lo afferrarono chiese misericordia quando fu riconosciuto. E tutti andarono via tutti i vassalli a un grande burrone, e tutti si misero tutti in un gran buco, e lì stavano tutti messi quando vennero infinite formiche, che li furono a pungere al burrone, e così furono cacciati e venendo si arresero tutti come già vinto il suo Signore dell'inferno, e solo per meraviglia, e miracolo
y luego al punto resucitó. Grandemente se alegraron y se alegraban los Señores, y eso hacian para alegrar á Hun-carne y Vucub-came, y así como si bailasen, sentian el gozo.
           Y luego les vino en deseo su desesperacion á los Señores de este su baile de ellos de Hun-ahpu y Xbalanque, y entonces salió el mandato de Hun-came y Vucub-came: ¡haced tambien con nosotros eso, despedazadnos, de uno en uno despedazadnos! dijeron Hun-came y Vucub-came á Hun-ahpu y Xbalanque. Está bien, alegráos, ¿no nos trajistes para que te alegráramos, á vosotros que sois Señores de vuestros vasallos? les dijeron á los Señores, y el primero fué despedazado, el que era cabeza y Señor del infierno, llamado Hun-came, y muerto ya Hun-came, fué cogido Vucub-came, y no los resucitaron. Y luego se salieron huyendo cuando vieron muertos á los Señores, se fueron corriendo á grandes brincos, y abiertos ambos á dos, y solo se hizo en castigo. En un instante murió el Señor, y no volvió á resucitar, y un Señor que se habia salido, entró ante los bailadores, no lo cogieron, pidió misericordia cuando se conoció. Y todos se fueron, todos los vasallos, á una gran barranca, y todos se metieron todos en un gran hoyo, y allí estaban todos metidos cuando vinieron infinitas hormigas, que los fueron á punzar á la barranca, y así los fueron á echar, y viniendo, se entregaron todos como ya vencido su Señor del infierno, y solo por maravilla y milagro

et (Xhunahpu) fut rendu à la vie. (L'un et l'autre) ils se réjouirent beaucoup. Les princes se réjouirent de même ; en effet, ce qu'ils faisaient transportait le cœur de Hun-Camé et de Vukub-Camé, et ils l'éprouvaient comme s'ils eussent eux-mêmes été les acteurs.
           Ensuite l'excès du désir et de la curiosité (emportant) le cœur des princes vers le spectacle (que leur avaient donné) Xhunahpu et Xbalanqué, Hun-Camé et Vukub-Camé laissèrent échapper ces paroles : Faites de même avec nous, immolez-nous, dirent Hun-Camé et Vukub-Camé à Xhunahpu et à Xbalanqué.
           Fort bien, vous ressusciterez ; est-ce que pour vous peut exister la mort? mais nous réjouir, c'est votre droit, ô vous, les rois de vos serviteurs et de vos vassaux, répondirent-ils aux princes.
           Et voilà que celui qu'ils sacrifièrent d'abord fut le chef- roi, Hun-Camé était son nom, le monarque de Xibalba. Hun-Camé étant une fois mort, ils s'emparèrent de Vukub-Camé, et ils ne leur rendirent pas la vie.
           Alors s'enfuirent tous les princes de Xibalba, en voyant les rois morts et la poitrine entr'ouverte : en un moment ils furent eux-mêmes sacrifiés deux à deux, comme un châtiment qui leur était dû. Il ne fallut qu'un instant pour donner la mort au roi, et ils ne lui rendirent pas la vie.
           Mais voilà qu'un des princes s'humilia alors, en se présentant devant les danseurs, n'ayant pas été trouvé ni pris (jusqu'à ce moment). Ayez pitié de moi, dit-il, lorsqu'il se vit reconnu.
           Leurs vassaux s'enfuirent tous en foule à une ravine profonde, remplissant comme une seule masse le vaste précipice ; c'est làqu'ils étaient amoncelés, lorsque d'innombrables Fourmis vinrent les découvrir et les acculer dans le ravin.
           Ainsi ils furent emmenés par le chemin, et en arrivant (devant les vainqueurs) ils-se prosternèrent avec humilité et se rendirent tous, se soumettant sans réserve en se présentant à eux. C'est ainsi que furent vaincus les rois de Xibalba, et seulement par un prodige,




- disse questi, ed in un attimo (143) [Hunahpú] ritornò in vita. Si allietarono molto [i giovani] ed i Signori si allietarono anch'essi. Davvero, ciò che facevano allietava il cuore di Hun-Camé e di Vucub-Camé ed a costoro pareva di stare essi stessi ballando (144).
 
I loro cuori si riempirono subito di desiderio e di brama per le danze di Hunahpú e di Ixbalanqué (145). Hun-Camé e Vucub-Camé dettero allora i loro ordini.
 
- Fate lo stesso con noi! Sacrificateci! - dissero. - Fateci a pezzi ad uno ad uno! – dissero (146) Hun-Camé e Vucub-Camé a Hunahpú ed Ixbalanqué.
 
- Bene; poi risusciterete. Non ci avete forse condotti qui per divertire voi, Signori, ed i vostri figli e vassalli? - dissero ai Signori (147).
 
Ed ecco che sacrificarono per primo quello che era il loro capo e Signore, Hun-Camé, così chiamato, re di Xibalba.
 
E, ucciso Hun-Camé, s'impadronirono di Vucub-Camé. E non li risuscitarono.
 
Quelli di Xibalba si diedero alla fuga quando videro i Signori uccisi e sacrificati. In un attimo vennero sacrificati tutti e due. E ciò venne fatto per punirli. Rapidamente venne ucciso il Signore Supremo. E non lo risuscitarono.
 
Ed un Signore si umiliò allora, presentandosi dinanzi ai ballerini. Non lo avevano scoperto, né l'avevano trovato. - Abbiate pietà di me! - disse quando si fece conoscere.
 
Tutti i figli ed i vassalli di Xibalbà fuggirono verso un grande burrone e si ficcarono tutti in un profondo precipizio. Stavano colà stipati quando arrivarono innumerevoli formiche che li scoprirono e li scacciarono dal burrone. A questo modo li gettarono sulla strada ed essi quando giunsero si prosternarono e si arresero tutti, si umiliarono e si presentarono afflitti.
 
Così vennero vinti i Signori di Xibalbà. Soltanto grazie ad un prodigio
 
 

se trocaban, y mudaban quando haçían esto. y luego díxeron sus nombres y se alabaron ante todo los de el ínfíerno.
oíd díremos nuestros nombres, ydíremos tambíen los nombres de nuestros padres a vosotros. nosotros somos xhunahpu, y xbalanque así nos llamamos. y nuestros Padres son aquellos q’ matasteís q’se llamaban hun hunahpu, y vucub hun ahpu. y nosotros somos los vengudores de la pena, y dolor de nuestros Padres. y de todos los males q’les híçísteís. y así a todos hos hemos deacabar, y matar, y
ní vno hade escapar les fue dícho. y luego cayendo todos llorando los de el ínfíerno tened míserícordía de nosotros hun ahpu, y xbalanque. y çíertamente peccamos en gran manera contra vuestros Padres q’deçís, y q’estan enterrados enel çenízero díxeron. esta bíen díxe ron ellos, agora oíd todos los deel ínfíerno esto q’ os deçímos, porq’ noes grande vuestra dícha, y fortuna, y porq’ no es
grande vuestro don, y poco sera vuestro ser cabezas, no sera vuestra la sangre límpía, solo las texas, y comales, , y los mecates, y solo series madres deloq’ se enuegeze, y solo los híjos de la paja y los híjos de las yeruas, os perteneçera y no os perteneçen los vasallos esclareçídos, síno q’pereçeran en vuestra presençía. ylos malos, ypeccadores, los trístes, y desventurados, q’pecan entrad en ellos, y no sea repentína la cogída de los hombres, y oíd, y attended sobre sobre esta enfermedad de sangre. les fue dícho a todos los de el ínfíerno
y así empezo suser perdídos, y herrados, y suser ínuocados. y no era mucho su poder antíguamente, sínoq’ eran enemígos, y contraries de los hombres antíguamente, y no eran díoses ní así sellamaban antíguamente, yasí mesmo eran espanto de los males, las caras de estos enemígos, tecolotes, y eran engaña dores, eínçítado –
Folio 31 verso

si trasformavano, e cambiavano quando facevano questo, e dopo dissero i suoi nomi, e si vantarono davanti a tutti quelli dell'inferno.
Sentite diremo i nostri nomi, e diremo anche i nomi dei nostri genitori a voi. Noi siamo Hun-ahpu, e Xbalanque così ci chiamiamo. Ed i nostri genitori sono quelli che uccideste che si chiamavano Hun-hun-ahpu e Vucub-hun-ahpu. E noi siamo i vendicatori della pena, e dolore dei nostri genitori. E di tutti i mali che faceste loro. E così a tutti dobbiamo finirvi, ed ammazzare, e neppure uno deve sfuggire gli fu detto. E dopo cadendo tutti piangendo quelli dell'inferno abbiate misericordia di noi Hun-ahpu, e Xbalanque. E certamente peccammo in grande maniera contro i vostri genitori che dite, e che sono sepolti nella teca della cenere dissero. Sta bene essi dissero, ora sentite tutti quelli dell'inferno questo che vi diciamo, perché non è grande la vostra felicità, e fortuna, e perché non è grande il vostro dono, e poca sarà il vostro essere capi, non sarà vostro il sangue pulito, solo le tele, e piatti per cibi, e corde; e solo sarete madri di quello che si invecchia, e solo i figli della paglia ed i figli delle erbe, vi apparterranno e non vi appartengono i vassalli illustri, ma sfuggiranno dalla vostra presenza, ed i cattivi, e peccatori, i tristi, e sventurati, che peccano entrate in essi, e non sia repentina la cattura degli uomini, e udite, e date retta a questa malattia di sangue. Gli fu detto a tutti quelli dell'inferno e così incominciò il suo essere perduti, e soggiogati, ed il suo essere invocati. E non era molto anticamente il suo potere, ma erano nemici, e avversari degli uomini anticamente, e non erano dei né così si chiamavano anticamente, ed egualmente era il timore dei mali, i visi di questi nemici, gufi, ed erano ingannatori, e incitatori 
se trocaban y mudaban cuando hacian esto, y luego dijeron sus nombres, y se alabaron ante todos los del infierno.
            Oid, diremos nuestros nombres, y diremos tambien los nombres de nuestros padres á vosotros: nosotros somos Hun-ahpu, y Xbalanque, así nos llamamos, y nuestros padres son aquellos que matásteis, que se llamaban Hun-hun-ahpu y Vucub-hun-ahpu, y nosotros somos los vengadores de la pena y dolor de nuestros padres, y de todos los males que les hicisteis, y así á todos os hemos de acabar y matar, y ni uno ha de escapar, les fué dicho. Y luego cayendo todos, llorando los del infierno, tened misericordia de nosotros Hun-ahpu y Xbalanque, y ciertamente pecamos en gran manera contra vuestros padres que decis, y están enterrados en el cenicero, dijeron. Está bien, dijeron ellos, ahora oid todos los del infierno esto que os decimos, porque no es grande vuestra dicha y fortuna, y porque no es grande vuestro don, y poco será vuestro ser cabezas, no será vuestra la sangre limpia, solo las tejas y comales, y los mecates; y solo seréis madres de lo que se envejece, y solo los hijos de la paja y los hijos de las yervas os pertenecerán, y no os pertenecen los vasallos esclarecidos, sino que perecerán en vuestra presencia, y los malos y pecadores, los tristes y desventurados, que pecan, entrad en ellos, y no sea repentina la cogida de los hombres, y vid y atended sobre esta enfermedad de sangre, les fué dicho á todos los del infierno. Y así empezó su ser, perdidos y horrados, y su ser invocados, y no era mucho su poder antiguamente, sino que eran enemigos, y contrarios de los hombres antiguamente, y no eran dioses, ni así se llamaban antiguamente, y así mismo era el espanto de los males, las caras de estos enemigos, tecolotes, y eran engañadores é incitadores 


et par leur métamorphose (Xhunahpu et Xbalanqué) accomplirent (cette victoire).
 
CHAPITRE QUATORZIÈME.
 
Ensuite (les danseurs) dirent leurs noms et s'exaltèrent à la face de tous (les sujets) de Xibalba.
            Vous, entendez nos noms, et nous vous dirons également les noms de nos pères. Nous voici, nous, Xhunahpu et Xbalanqué, (tels sont) nos noms. Et ce sont nos pères, ceux que vous avez mis à mort, et qui se nomment Hun-hun-Ahpu et Vukub-Hunahpu. Nous voici les vengeurs des tourments et des souffrances de nos pères. Ainsi c'est nous qui prenons tous les maux que vous leur avez faits : ainsi donc nous vous achèverons tous, nous vous mettrons à mort sans qu'un seul d'entre vous puisse s'échapper, leur-fut-il déclaré.
            Après quoi tous les sujets de Xibalba se prosternèrent en gémissant. Ayez pitié de nous, ô Hunahpu, Xbalanqué ! En vérité, nous avons péché contre vos pères, que vous dites, et qui sont enterrés dans le Cendrier, répondirent-ils.
            Fort bien ! Voici donc notre sentence que nous prononçons sur vous. Ecoutez, vous tous, vous sujets de Xibalba ! Puisque votre éclat et votre puissance ne sont plus et qu'il ne vous reste même plus de droit à la clémence, votre sang dominera bien encore un peu (137), mais votre pelote ne (roulera) plus dans le Jeu de Panme. (Vous ne serez plus bons qu'à) faire des choses de terre cuite, des tourtières, des marmites, à égrener le maïs ; et les bêtes qui vivent dans les broussailles et dans la solitude seront seules votre partage (138). Tous les vassaux heureux, les sujets civilisés, cessent d'être à vous, les abeilles seules continueront à se reproduire devant vos yeux. Vous donc, hommes pervers, hommes cruels et tristes, misérables, qui avez commis le mal, pleurez-le. On ne prendra plus à l'improviste les hommes, comme vous faisiez ; mais soyez attentifs (à ce que j'ai dit) sur cette balle dominatrice. C'est ainsi qu'ils parlèrent à tous les sujets de Xibalba.
            Ainsi commenca leur destruction et leur ruine, comme aussi l'invocation qu'on leur adressa (139). Mais leur éclat ne fut jamais bien grand auparavant : seulement ils aimaient à faire la guerre aux hommes ; et véritablement on ne les nommait pas non plus des dieux anciennement : mais leur aspect inspirait l'effroi ; ils étaient méchants (comme) les Hiboux (140), inspirant le mal et la discorde.
           

ed alla propria trasformazione [i ragazzi] poterono far ciò (148).

CAPITOLO QUATTORDICESIMO

Dissero subito i loro nomi e si gloriarono dinanzi a tutti quelli di Xibalbà.
- Udite i nostri nomi. Vi diremo anche i nomi dei nostri padri. Noi siamo IxHunahpú ed Ixbalanqué, questi sono i nostri nomi (149). Ed i nostri padri sono quelli che voi uccideste e che si chiamavano Hun-Hunahpú e Vucub-Hunahpú. Noi, che qui vedete, siamo dunque i vendicatori dei dolori e delle sofferenze dei nostri padri (150). Perciò noi soffrimmo tutti i mali che arrecaste loro. Per conseguenza, vi annienteremo tutti, vi uccideremo e nessuno sfuggirà, - dissero.
Subito tutti quelli di Xibalbà caddero in ginocchio, piangendo.
- Abbiate misericordia di noi, Hunahpu ed Ixbalanqué! È vero che peccammo contro i vostri padri, che nominate, e che sono sepolti a Pucbal-Chah, - dissero.
- Bene. Ecco la nostra sentenza, che stiamo per comunicarvi. Uditela tutti voi di Xibalbà.
- Siccome non esiste più il vostro grande potere né la vostra stirpe, né meritate misericordia, verrà svilito il grado del vostro sangue (151). Il gioco della palla non sarà per voi (152). Vi occuperete soltanto di fabbricare utensili di coccio, apaste 153) e pietre per macinare il mais (154). Soltanto i figli del roveto e del deserto parleranno con voi. I figli insigni, i vassalli civili non vi apparterranno e fuggiranno dalla vostra presenza (155). I peccatori, i malvagi, i tristi, gli sventurati, quelli che si abbandonano al vizio, questi vi accoglieranno. Non vi impadronirete più degli uomini repentinamente, e dovrete tener presente la pochezza del vostro sangue -. Così dissero a tutti quelli di Xibalbà.
A questo modo incominciò la loro distruzione ed incominciarono i loro lamenti. Non era grande il loro potere anticamente. Piaceva loro soltanto far del male agli uomini di quel tempo. In verità, non avevano in tempi antichi la qualità di dèi. Inoltre, i loro volti orribili incutevano spavento. Erano i Nemici, i Gufi (156). Incitavano al male, al peccato ed alla discordia.

Torna ai contenuti | Torna al menu