- Ximénez - Foglio 28 - Pablo Neruda - Popol Vuh - Insetti

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- Ximénez - Foglio 28

dall'opera orignale di Ximénez.

traduzione di Antonio Giannotti

dall'opera di Scherzer

dall'opera di Brasseur

dall'opera di Recinos

cqbeza. y despues seauísaron entresí q’no jugasen ala pelota, síno q’te amagues solo, q’yo solo lo hare díxo xbalanque ael. y luego mando a vn conejo, y le díxo anda estate allí en çementerío, y metete allí en el tomatal. le fue dícho al conejo por xbalan que, quando llegue el vle atí, lu ego sal, q’yo lo hare lo q’ he de haçer le fue dícho al conejo quando se le mando aquella noche y quando a maneçío estaban ambos Buenos.

y echando la pelota estaba la cabeça de hun ahpu en el çementerío. ya fueron ganados, yase hízo, ya te díste le fue dícho, y así mesmo se encogía hun ahpu, y es dícho cabeza nueua de vle yno sentía dolor, síno solo se amagaban. y luego q’arrojaron el vle los señores de el ínfíerno, salío al enquentro xbalanque, y derecho el vle al bate allí paro, y salío atoda prísa apso sobre el zementerio y fue derecho al tomatal, ysalíendo ensconces el conejo saltando, luego fueron en seguímíento suyo con gran ruído, y vozería fueron tras el conejo todos los de el ínfíerno. y luego fue tomada la cabeza de hun ahpu, y la bolbío a poner xbalanque, y fue asentar la tortuga sobre el çementerio, y era su ca beza, la cabeza de hun ahpu. y con esto estaban alegres entrambos ados. y luego fueron a buscar el vle los de el ínfíerno, y ya auía sído cogído allí en el tomatal. y luego fueron llamados veníd don mos, díxeron en su costumbre, y víníendo los de el ínfíerno dixe
Folio 28 recto

testa. E dopo si accordarono tra sé che non giocassero alla palla, ma accenna, che io solo lo farò disse Xbalanque a lui. E dopo comandò a un coniglio, e gli disse vai e stai lì nel cimitero, e mettiti lì nel campo di pomodori. Gli fu detto al coniglio da Xbalanque, e quando arrivi la palla di gomma a te, dopo esci, perchè io gli farò quello che devo fare gli fu detto al coniglio quando gli fu comandato quella notte e quando albeggiò stavano entrambi bene.

E gettando la palla, stava la testa di Hun-ahpu nel cimitero. Gia furono battuti, già si fece, già ti desti gli fu detto, ed egualmente si avviliva Hun – ahpu, ed è detta testa nuova di gomma e non sentiva dolore, bensì solo si segnalavano. E dopo che lanciarono la palla di gomma i Signori dell'inferno, uscì incontro Xbalanque, e diritto la palla all’anello lì fermò, ed uscì a ogni presa passò sopra il cimitero e fu diretto al campo di pomodoti, ed uscendo allora il coniglio saltando, dopo furono al suo inseguimento con gran rumore e schiamazzo, furono dietro il coniglio tutti quelli dell'inferno. E dopo fu presa la testa di Hun-ahpu, e la tornò a mettere Xbalanque, e fu a sedere la tartaruga sul cimitero, ed era la sua testa, la testa di Hun-ahpu. E con questo erano allegri, entrambi. E dopo andarono a cercare la palla quelli dell'inferno, e già era stato presa lì nel campo di pomodori. E dopo furono chiamati venite andiamo, dissero nella sua abitudine, e venendo quelli dell'inferno

cabeza, y despues se avisaron entre sí que no jugasen á la pelota, sino que te amagues solo, que yo solo lo haré, dijo Xbalanque á él. Y luego mandó á un conejo, y le dijo: anda, estáte allí en el cementerio, y métete allí en el tomatal, le fué dicho al conejo por Xbalanque, y cuando llegue el hule á ti, luego sal, que yo lo haré, lo que he de hacer; le fué dicho al conejo, cuando se le mandó aquella noche, y cuando amaneció estaban ambos buenos.
Y echando la pelota, estaba la cabeza de Hun-ahpu en el cementerio, ya fueron ganados, ya se hizo, ya te diste, le fué dicho, y así mismo se encogía Hun-ahpu. Y es dicho cabeza nueva de hule y no sentía dolor, sino solo se amagaban, y luego que arrojaron el hule los Señores del infierno, salió al encuentro Xbalanque, y derecho el hule al bata, allí paró, y sahó á toda priesa, pasó sobre el cementerio, y fué derecho al tomatal, y saliendo entonces el conejo saltando, luego fueron en seguimiento suyo con gran ruido y vocería, fueron tras el conejo todos los del infierno. Y luego fué tomada la cabeza de Hun-ahpu, y la volvió á poner Xbalanque, y fué á sentar la tortuga sobre el cementerio, y era su cabeza, la cabeza de Hun-ahpu, y con esto estaban alegres , entrambos á dos, y luego fueron á buscar el hule los del infierno, y ya habia sido cogido allí en el tomatal, y luego fueron llamados: venid, donde está el hule nuestro, y que lo hallemos, dijeron en su costumbre, y viniendo los del infierno, dijeron:

Ensuite, ils tinrent conseil, s'avisant mutuellement de ne pas jouer à la paume : Expose-toi seul alors (au danger, dirent-ils à Xbalanqué). - Eh bien, je ferai tout par moi-même, lui répondit Xbalanqué.
Après cela, il donna ses ordres à un Lapin : Va te placer là-haut sur le jeu de balle et reste entre les glands de la corniche, lui fut-il dit au Lapin par Xbalanqué. Dès que la balle élastique arrivera à toi, tu sortiras et je ferai le reste, lui fut-il dit au lapin, lorsqu'il reçut cet ordre au milieu de la nuit.
Et déjà le soleil s'était levé et leurs visages de l'un et de l'autre annoncaient également la santé. (Les princes de Xibalba) descendirent à leur tour jouer à la paume (au lieu où) était suspendue la tête de Hunahpu, au-dessus de la salle du jeu.
C'est nous qui avons vaincu ! Vous avez subi toutes les hontes ! Vous nous avez rendu (la palme) ! lui disaient-ils. C'est ainsi qu'ils défiaient Hunahpu : Repose la tête maintenant (de cette fureur que tu avais) du jeu de balle, lui disait-on. Mais il ne souffrait pas des insultes dont on l'abreuvait.
Et voilà que les rois de Xibalba lancèrent la balle élastique. Xbalanqué sortit à sa rencontre ; or elle arriva droit devant l'anneau, s'arrêta, et aussitôt elle sortit, passa en haut du jeu de paume et d'un seul bond entra tout droit entre les glands (qui en ornaient la corniche).
Le Lapin sortit aussitôt et s'en allait sautillant ; mais il fut au même instant poursuivi par tous ceux de Xibalba, qui couraient en tumulte, vociférant derrière le Lapin, et tout Xibalba acheva bientôt par se trouver en chemin (derrière lui).
Xbalanqué s'empressa aussitôt de saisir la tête de Hunahpu et de la replacer au lieu de la tortue : il alla ensuite colloquer la tortue sur le jeu de paume ; et cette tête était véritablement la tête de Hunahpu, et l'un et l'autre en furent dans l'allégresse.
Et voilà que ceux de Xibalba s'en allaient cherchant la pelote élastique : ensuite l'ayant ramassée avec empressement entre les alands, ils crièrent : Venez ; voici la pelote que nous venons de trouver, dirent-ils en l'élevant (pour la faire voir).
Ceux de Xibalba arrivant alors :

Poi parlarono tra di loro e si misero d'accordo: - Tu, non giocare alla palla; fa soltanto finta di giocare; io farò tutto da solo, - gli disse Ixbalanqué (128).
Subito diede i suoi ordini ad un coniglio: - Va' a collocarti sopra il campo del gioco della palla; rimani là in mezzo al querceto (129), - venne detto da Ixbalanqué al coniglio; - quando ti arriverà la palla, corri via immediatamente, ed io farò il resto, - venne detto al coniglio, quando gli furono date queste istruzioni durante la notte.
Quindi spuntò l'alba ed i due ragazzi erano sani e salvi. Poi scesero a giocare alla palla. La testa di Hunahpú era appesa sul campo di gioco.
- Abbiamo trionfato! Vi siete preparati la rovina con le vostre mani (130); vi siete arresi! - dicevano loro. A questo modo essi provocavano Hunahpú.
- Colpiscigli la testa con la palla (131), - gli dicevano. Ma non lo infastidivano con ciò (132), egli non se ne dava per inteso (133).
Poi i Signori di Xibalbà gettarono la palla. Ixbalanqué le corse incontro; la palla andava dritta verso l'anello, ma si fermò, rimbalzò, passò rapidamente al di sopra del campo di gioco e con un salto si avviò verso il querceto.
Il coniglio partì subito ed andò avanti a gran salti; e quelli di Xibalbà lo inseguivano correndo. Andavano, facendo un gran rumore e gridando, dietro il coniglio. Finirono per andarsene tutti, quelli di Xibalbà.
Subito Ixbalanqué s'impadronì della testa di Hunahpú; riprese la tartaruga ed andò a collocarla sopra il campo di gioco. E quella testa era veramente la testa di Hunahpú ed i due ragazzi furono tutti contenti.
Corsero, dunque, quelli di Xibalbà a cercare la palla e, trovatala tra le querce, li chiamarono, dicendo:
- Venite qui. Ecco la palla, noi l'abbiamo trovata, - dissero, e la portavano penzoloni.

[dixe]ron q’esto q’hemos visto? y luego empezaron a jugar la pelota, ambos a dos estaban jugando a la pelota, y luego fue tirado a la tortuga por xbalanque, y víno haçíendose pedazos al çementerio, y desbaratado en pepitas en su presençía. y díxeron los de el ínfíerno quíen sera el q’vaya por ella, y la vaya atraer? yasí fue el vençímíento, ó seruençídos los Señores de el ínfíerno por hun ahpu, y xbalanque. y aunq’ estuuíeron en gran trabaxo, no muríeron con todo lo q’ con ellos híçíeron.

y agora díremos aquí la memoría de la muerte de hun ahpu, y xbalanque y del modo q’muríeron.
Auíendoles mandado haçer todos los tormentos q’ con ellos híçíeron, no muríeron, por los castígos de los de el ífíerno, ni fueron vençidos por todos los animals q’ mordían q’ allí estaban en el ínfíerno, entonçes embíaron dos adíuínos así como espíadores, y míradores q’se llamaban xuluppacam, q’eran sabios, y así se os pregunta por los SSes.deel ínfíerno tocante a nuestra muerte, q’ estan juntos en consejo porq’no hemos muerto, y no hemos sído vençídos, y q’hemos echado arrodar todos sus castígos, porq’ notiíenen los animales q’vercon nosotros esta es la señal del ínstru mento de nuestra muerte. vna píedra abrasadora, sera el ínstrumento de nuestra muerte por ellos. yase han juntado todos los de el ínfíerno, empero no deuerdad moríremos. y esto q’os auísamos eslo q’ aueís de saber, yhaçer, sí os preguntan açerca de nuestra muerte que seamos despedazados, deçíd q’díremos, y esta os cabízbaxos, sídíxeren a vosotros, nosera bueno q’echemos los guesos en la barranca, así mesmo de dezíd nosera bueno, porq’ resuçítaran otravez. y sí díxeren, sí sera bueno q’los colguemos enpalos, así mes –
Folio 28 verso

dissero che cosa è questo che cosa abbiamo visto? E dopo incominciarono a giocare alla palla, entrambi stavano giocando alla palla, e dopo fu tirato alla tartaruga da Xbalanque, e venne facendosi pezzi al cimitero. e scompigliata in semi nella sua presenza. E dissero quelli dell'inferno: chi sarà quello che andrà per quella e la vada a portare? E così fu la fine, quando furono vinti i Signori dell'inferno da Hun-ahpu e Xbalanque. E benché stessero in gran lavoro, non morirono con tutto quello che fecero con essi.

Ed ora diremo qui la memoria della morte di Hun-ahpu e Xbalanque e del modo che morirono.
Essendo essi stati mandati a fare tutti i tormenti che fecero con essi, non morirono per le punizioni di quelli dell'inferno, né furono vinti da tutti gli animali che mordevano che stavano lì nell'inferno, allora inviarono due indovini come spie, e osservatori che si chiamavano Xuluppacam, che erano saggi, e così se vi è chiesto dai Signori dell'inferno circa la nostra a morte, che stiate insieme in consiglio perché non siamo morti, e non siamo stati vinti, e che non siamo stati piegati da tutte le sue punizioni, perché non hanno gli animali niente a che vedere con noi questo è il segno dello strumento della nostra morte. Una pietra briciante sarà lo strumento della nostra morte per essi. Già si sono riuniti tutti quelli dell'inferno, tuttavia in realtà non morremo. E questo che vi avvisiamo è quello che dovete sapere, e fare, se vi domandano circa la nostra morte, che siamo fatti a pezzi, dite che diremo, e se ci abbattete, se diranno a voi, non sarà bene che gettiamo le ossa nel burrone, egualmente dite non sarà buono, perché resusciteranno un'altra volta. E se diranno se sarà bene che li appendiamo agli alberi, egualmente

¿qué es esto, qué hemos visto? y luego empezaron á jugar á la pelota, ambos á dos, estaban jugando á la pelota, y luego fue tirado á la tortuga por Xbalanque, y vino haciéndose pedazos al cementerio. y desbaratado en pepitas en su presencia. Y dijeron los del infierno: ¿quién será el que vaya por ella y la vaya á traer? Y así fué el vencimiento, ó ser vencidos los Señores del infierno por Hun-ahpu y Xbalanque, y aunque estuvieron en gran trabajo, no murieron con todo lo que con ellos hicieron.

Y ahora diremos aquí la memoria de la muerte de Hun-ahpu y Xbalanque y del modo que murieron.
Habiéndoles mandado hacer todos los tormentos que con ellos hicieron, no murieron por los castigos de los del infierno, ni fueren vencidos por todos los animales que mordían, que allí estaban en el infierno, entonces enviaron dos adivinos, así como espiadores y miradores que se llamaban Xulupacam, que eran sabios: y si se os pregunta por los Señores del infierno tocante á nuestra muerte, que están juntos en consejo, porque no hemos muerto, y no hemos sido vencidos, y que hemos echado á rodar todos sus castigos, porque no tienen los animales que ver con nosotros. Esta es la señal del instrumento de nuestra muerte: una piedra abrazadora será el instrumento de nuestra muerte, por ellos, ya se han juntado todos los del infierno, empero no de verdad moriremos, y esto que os avisamos, es lo que habeis de saber y hacer, si es, preguntar acerca de nuestra muerte, que seamos despedazados, decíd que diremos, y estáos cabizbajos, si dijeren á vosotros: No será bueno que echemos sus huesos en la barranca, así mismo decid no será bueno, porque resucitarán otra vez; y si dijeren si será bueno que los colguemos en palos, así mismo

Qu'est-ce donc que nous avons vu, dirent-ils, en commencant à jouer de nouveau à la paume? Et ils jouèrent pareillement, en se remettant encore une fois deux ensemble.
Alors précisément la tortue fut atteinte d'un coup de pierre (lancée) par Xbalanqué, et roulant d'en haut, elle tomba en pièces dans le jeu de paume, brisée en mille morceaux comme de la faïence aux yeux de coux (de Xibalba).
Qui de vous ira la chercher, où est celui qui va la prendre? s'écria-t-on (dans) Xibalba. Ainsi donc furent joués les princes de Xibalba par Hunahpu et Xbalanqué. Or ceux-ci endurèrent de grands travaux ; mais ils ne moururent point de tout le mal qu'on leur fit.


CHAPITRE DOUZIÈME.


Or voici ce que la mémoire (a conservé) de la mort de Hunahpu et de Xbalanqué : Voici que nous raconterons à son tour le souvenir de leur mort.
Après avoir été avertis de tous les travaux et souffrances qu'ils endureraient et qu'ils endurèrent, ils ne moururent pas cependant dans les épreuves de Xibalba et ne furent point vaincus par toutes les attaques des brutes qu'il y avait en Xibalba.
Ensuite ils appelèrent deux devins qui étaient comme des voyants et dont les noms sont Xulu et Pacam, des sages (l'un et l'autre) : Si par hasard on vous pose la question de la part des rois de Xibalba, au sujet de notre mort qu'ils méditent et conjurent actuellement, pourquoi nous ne sommes pas encore morts, pourquoi nous n'avons pu être vaincus, ni abattus par leurs épreuves, (vous leur direz) que c'est parce que les brutes ne sont pas entrés (dans la conjuration) avec eux (120).
Voici donc dans notre pensée que le signe (de fiofir mort) est un bûcher (121) qui doit leur servir à nous donner la mort. Tout Xibalba achève de se réunir : mais en vérité nous ne mourrons point. Mais voici que nous allons vous inspirer ce que vous avez à dire :
Si l'on vient vous demander de leur part au sujet de notre mort, quand nous aurons été condamnés, comment répondrez-vous, ô Xulu, ô Pacam (122)? S'ils vous disent : Jetterons-nous leurs os dans le précipice, ne sera-ce pas bien? - Si vous faites cela, ils ressusciteront, direz- vous.
S'ils vous disent encore : Serait-il bon que nous les pendissions à des arbres? -

Al loro ritorno quelli di Xibalbà esclamarono: - Che cosa mai vediamo?
Quindi incominciarono di nuovo a giocare. Fecero pari da entrambe le parti.
Allora Ixbalanqué lanciò una pietra contro la tartaruga; questa cadde a terra e finì nel cortile del gioco della palla, rotta in mille pezzi come semi, dinanzi ai Signori.
- Chi di voi andrà a cercarla? Dov'è colui che andrà a prenderla? - dissero quelli di Xibalbà.
E così i Signori di Xibalbà vennero vinti da Hunahpú ed Ixbalanqué. Grandi pene soffrirono costoro, ma non morirono, a dispetto di tutto ciò che venne loro fatto.

CAPITOLO DODICESIMO


Ecco il racconto della morte di Hunahpú ed Ixbalanqué. Ora narreremo il modo in cui essi morirono.
Siccome erano stati preavvertiti di tutte le pene che volevano imporre loro, non morirono per i tormenti di Xibalbà, né vennero vinti da tutti gli animali feroci che erano a Xibalbà.
Fecero poi chiamare due indovini che erano come profeti; si chiamavano Xulú e Pacam (134) ed erano saggi, ed essi dissero loro:
- Verrete interrogati dai Signori di Xibalbà sulla nostra morte, che essi stanno tramando e preparando, per il fatto che noi non siamo morti, né essi ci hanno potuti vincere, né noi siamo periti in seguito ai loro tormenti, né gli animali ci hanno assaliti. Abbiamo nel cuore il presentimento che essi useranno il rogo per ucciderci. Tutti quelli di Xibalbà si sono riuniti, ma la verità è che noi non moriremo. Ecco dunque le nostre istruzioni su ciò che dovete dire:
- Se vi venissero a consultare sulla nostra morte e sul modo di sacrificarci, che direte allora voi, Xulu e Pacam? Se vi dicessero: « Sarà bene gettare le loro ossa nel burrone? », « Non conviene », direte, « perché dopo risusciteranno! » Se vi dicessero: « Sarà bene impiccarli agli alberi? », risponderete:

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